Los Goya 2022: un nuevo capítulo de dolor y gloria para Almodóvar y la Academia

Tratándose de un cineasta tan aficionado a las historias de amor trágico y a los desencuentros sentimentales, Pedro Almodóvar podría sacar de sus relaciones con la Academia de Cine, si es que algún día se animase a retratarlas en una película.

Desde 1989, cuando obtuvo sus primeras victorias con Mujeres al borde de un ataque de nervios, el director manchego y la institución han vivido un constante tira y afloja en el que han mediado tanto los criterios de los académicos al depositar sus votos como el siempre afilado temperamento almodovariano. Por no hablar de otros dimes y diretes que permanecerán entre bambalinas hasta que futuros historiadores del apliquen el bisturí.

Los Goya 2022 han supuesto otro capítulo en esta relación llena de baches. Quién iba a decir que, tras el triunfo de Dolor y gloria en la edición 2021 (siete victorias, incluyendo director y película, más nueve nominaciones), Madres paralelas arrancaría con ocho nominaciones, frente a las 20 de El buen patrón. 

Aun así, podría decirse que esto es algo que se veía venir desde que la Academia optó por el filme de Fernando León de Aranoa como representante en los Oscar. Algo que se ganó titulares tanto en la prensa de nuestro país como en la internacional.

1987-2000: Titubeos, adoquines y Carmen Maura

Pero lo que es, es lo que hay. Y lo que hay es que la relación Almodóvar-Goya empezó con mal pie en 1987, cuando la Academia optó por dejar huérfana de nominaciones a La ley del deseo, una de las mejores películas del cineasta. La cosa cambió, no obstante, en 1989: Mujeres al borde de un ataque de nervios ganó cinco ‘cabezones’… entre los que no se contaba, sin embargo, el de Mejor director para un Almodóvar que ganó solo como guionista.

El culebrón prosiguió en 1991, cuando las 15 nominaciones para ¡Átame! no se tradujeron en un solo premio (ni siquiera Ennio Morricone ganó Mejor original). Para colmo, la gran triunfadora de aquella noche fue ¡Ay, Carmela!, protagonizada por una Carmen Maura cuyo desencuentro post-Mujeres… con el manchego ya era de dominio público. De nada sirvió que Almodóvar le obsequiara a su antigua musa con un pedazo del Muro de Berlín.

Esta curva descendente se prolongó con Tacones lejanos: cinco nominaciones (cuatro a categorías técnicas, una para Cristina Marcos como actriz de reparto) y con Kika, que solo obtuvo el premio para Verónica Forqué pese a estar nominada a otras siete categorías… entre las cuales brillaban por su ausencia las de guion, dirección y película. En 1992, La flor de mi secreto volvió a irse de vacío, aunque, eso sí, Almodóvar estuvo nominado como director.

Cuando Carne trémula obtuvo un premio para Pepe Sancho como actor de reparto, parecía que todo el pescado estaba ya vendido. Sin embargo, la Academia acabó cediendo ante aquel huracán llamado Todo sobre mi madre: la cinta que le procuró a Almodóvar su primer Oscar también acabó llevándose siete Goya. Ni siquiera el cabreo de Antona San Juan, presentadora de la gala, al quedarse huérfana de ‘cabezón’ pudo amargar aquel triunfo.

2001-2010: El conflicto

Sin embargo, aquella tregua fue efímera. Y, entonces como ahora, la razón del cabreo almodovariano también fue la preferencia de la Academia por León de Aranoa: la victoria en 2001 de Los lunes al sol (cinco Goya) frente al solitario premio obtenido por Hable con ella hizo que el cineasta le diera la espalda a la institución, algo que se agravaría en 2005 con el cambio en el sistema de votación de los trofeos.

Después de que La mala educación se fuera de vacío de aquella gala, Almodóvar brilló por su ausencia en la de 2007 pese a las 14 nominaciones y 4 victorias (esta vez sí, en las categorías mayores) para Volver. Estando así las cosas, el retorno de Almodóvar a la gala en 2010, donde presentó la categoría de Mejor película, resultó tan imponente como la aparición de Galactus en un tebeo de Marvel. 

2011-2021: ¿Una paz efímera?

La recién recuperada cordialidad se extendió a las ediciones de 2011 (cuatro Goya para La piel que habito), 2014 (una única nominación, infructuosa, para Los amantes pasajeros) y 2017, cuando Julieta le granjeó a Emma Suárez la estatuilla a la actriz principal, compitiendo además en otros seis apartados.

De hecho, el megatriunfo de Dolor y gloria el año pasado hacía esperar un retorno de las buenas relaciones entre la Academia y el único director cuyo prestigio se da por sentado. Pero, como ya hemos visto, no es así… o, al menos, no del todo.

De momento, el productor Agustín Almodóvar (hermano y portavoz oficioso del cineasta) ha comentado las ocho nominaciones a Madres paralelas con un sobrio «Enhorabuena a todos los nominados» en Twitter. Si Pedro acudirá a la gala, o si preferirá ausentarse de la misma, es algo que solo sabremos con el tiempo.

¿Quieres recibir las mejores recomendaciones de y series todos los viernes en tu correo? Apúntate a nuestra Newsletter.

Поделитесь этим с вашими друзьями (Compártelo con tus amigos)

Добавить комментарий

Ваш адрес email не будет опубликован.