La nueva realidad del Barça: la Europa League e intentar entrar en Champions

«Esta es la realidad, la dura realidad».

En varias ocasiones mencionó Xavi Hernández la palabra ‘realidad’ para referirse a la situación deportiva del FC Barcelona, un club acostumbrado a luchar por reinar en durante las dos últimas décadas y que ahora se ve abocado a jugar la ronda previa de la Europa League, la segunda competición continental, tras no ser capaz de superar la fase de grupos de la Champions y ser eliminado en un grupo que si bien tenía al Bayern, el equipo que le ha dejado fuera es e lBenfica.

«Hoy empieza una nueva etapa en el Barça», anunció el entrenador azulgrana, consciente de que va a tocar mentalizar a jugadores y entorno de la novedosa situación en la que se encuentra la entidad. Hacía exactamente 21 años que no se quedaban los blaugranas fuera de la Champions en la fase de grupos, una situación que el propio Xavi vivió como jugador con Lorenzo Serra Ferrer como técnico.

«Les he dicho a los jugadores que hoy empieza una nueva etapa. Tenemos que exigirnos mucho más. El Barça no se merece esto», añadió Xavi. «Pensaba que podíamos competir de una manera mejor pero la realidad nos dice que no», añadió tras una dura derrota en Múnich en la que quedó claro que el equipo azulgrana está muy lejos de los grandes equipos europeos.

«Pensaba que podíamos competir de una manera mejor pero la realidad nos dice que no»

La debilitación de la plantilla ha sido más que evidente. En el primer año sin Leo Messi, el Barça se siente huérfano sin sus goles. Solamente dos ha sido capaz de marcar en la Champions, ambos al Dinamo de Kiev. En cuatro partidos ante Benfica y Bayern, ni un solo tanto. En la Liga, seis equipos llevan más goles anotados, entre ellos Rayo Vallecano o Valencia.

Pero no solo la salida de Messi ha afectado. Antoine Griezmann, eternamente discutido, aportaba buenas cifras anotadoras. Y el teórico relevo, el Kun Agüero, no ha tenido suerte y ha tenido que dejar momentáneamente el fútbol por una dolencia cardiaca. Ansu Fati apenas ha podido jugar ocho partidos por sus lesiones y Ousmane Dembélé, pese a su interesante aportación, no es suficiente ni un goleador.

Pensar en disputar el título de Liga suena a utopía, por lo que amarrar una de las cuatro plazas de Champions es el objetivo inicial en la Liga, en la que el Barça está séptimo a 16 puntos del Real Madrid –con un partido menos, eso sí–. No clasificarse para la máxima competición continental sería un drama no solo deportivo, también económico.

La eliminación ya ha supuesto otro palo económico para el club, pues la junta directiva de Joan Laporta tenía presupuestado alcanzar los cuartos de final de la competición. No pasar a octavos ya ha supuesto dejar de ingresar 20 millones de euros, una cifra muy lejana a lo que ingresará el club en su participación en la League.

El Barça todavía tiene que confirmar su ingreso en la segunda competición europea. En el de este lunes, sabrá quién es su rival en el playoff que da acceso a los octavos de la competición, que saldrá de Nápoles, Braga, Lazio, Rangers, Olympiacos y Dinamo de Zagreb. En esa eliminatoria, que será el 17 y el 24 febrero, el conjunto blaugrana tendrá que jugar el partido de vuelta fuera de casa.

Y como a flaco, todo son pulgas, este jueves se supo otra lesión más, la de Memphis Depay. El delantero neerlandés sufre una lesión muscular en el bíceps femoral del muslo izquierdo que le tendrá de baja un tiempo todavía por determinar. El domingo, el visita El Sadar (16.15h) para medirse a un Osasuna que es una de las revelaciones de la Liga, y lo hará con un ataque en cuadro. Sin Agüero, Ansu, Braithwaite y el propio Memphis, al técnico egarense no le quedará más remedio que confiar en jóvenes promesas como Ez Abde, Yusuf Demir o Ilias Akhomach. La realidad es dura, muy dura, como bien apuntó Xavi.

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