El local okupado donde han muerto 4 personas estaba en una lista de riesgo que conocían Colau y Aragonés

Hace prácticamente un año, tras otro incendio similar en la ciudad de Badalona, que la Generalitat y el Ayuntamiento de sabían que el local okupado de la Plaza de Tetuán que se incendió este martes, provocando cuatro muertos, era un punto vulnerable en el que podía ocurrir un suceso de estas características. Así lo recoge un listado elaborado por los d’Esquadra que incluía esta oficina bancaria que Evo Banco cerró hace unos años.

El gobierno catalán tiene un censo de viviendas y locales vacíos que ronda las 3.500 propiedades. En muchos casos, como en el del incendio de esta semana, sus propietarios se desentendieron del inmueble una vez cesó el que en él operaba. Algo que critica la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que lamenta que esa desatención provoca un problema en naves similares en toda la ciudad. En este caso, sin embargo, la propiedad denunció la okupación hace ocho meses.

Locales como el de esta oficina bancaria, más allá de no reunir las condiciones básicas para vivir, tampoco disponen de cédula de habitabilidad, lo que los convierte en puntos especialmente peligrosos.

En la mayoría de casos, recoge el informe que elaboraron los y que obra en manos de la Generalitat y el consistorio desde principios de 2021, no tienen ni luz, ni agua ni gas. Y los okupas tienen pinchados los suministros para poder subsistir. En muchas ocasiones estos pinchazos los hacen ellos mismos, con construcciones mal hechas, que convierten en excesivamente vulnerable el lugar en el que residen.

En el caso concreto del número 20 de la Plaza de Tetuán, en pleno centro de Barcelona, ambas administraciones eran conscientes de la situación. Los habían acudido en varias ocasiones alertados por los vecinos por disputas. El local estaba okupado desde 2019 por varias personas aunque la familia fallecida, que en el momento del suceso se encontraba en la planta baja, había llegado hace un año tras pasar por asentamientos del Besòs Mar y Badalona.

Las cuatro víctimas son un hombre de origen pakistaní y una mujer rumana y sus dos hijos de 3 y 1 año. Desde que llegaron a la capital catalana recibían atención por parte de los servicios sociales que les habían visitado en el local okupado, según han explicado a OKDIARIO fuentes municipales. El Ayuntamiento les facilitaba el acceso a alimentos, la escolarización y la atención médica a los menores. Uno de los niños muertos iba al colegio muy cerca del lugar donde ha fallecido.

La familia, que no tenía ingresos conocidos, se dedicaba a la recolección y a la chatarra. Compartían el local ocupado con otras personas que en el momento del incendio han logrado salvar la vida refugiándose en un patio interior del sótano. Uno de los vecinos relataba horas después del incendio como se escuchaban los gritos de auxilio de los afectados. También era frecuente escuchar las peleas y las batallas, molestas para ellos, que les obligaba a llamar a la a menudo.

En relación a la familia fallecida este vecino explicaba qué les veía a menudo a las puertas del local jugando con los niños. En su opinión «no era una familia conflictiva» pese a las continuas reyertas que relata se producían en la antigua oficina bancaria. La última fue a las dos de la madrugada de este lunes a martes, aunque los descartan que pueda tener relación alguna con el incendio mortal.

Поделитесь этим с вашими друзьями (Compártelo con tus amigos)

Добавить комментарий

Ваш адрес email не будет опубликован.