• El magistrado le comunica en persona el auto de procesamiento del docente y exentrenador de fútbol, al considerar que existen indicios racionales contra él

A pesar de que en su dietario personal relata supuestas agresiones sexuales a alumnos suyos, tal y como reveló EL PERIÓDICO, el profesor y exentrenador de fútbol de La Salle Bonanova, Víctor P. G., ha declinado declarar este martes ante el juez que investiga uno de estos casos, el de G. C. G. El magistrado Miguel Ángel Tabares Cabezón le comunicó oficialmente en persona el auto de procesamiento, al haber encontrado indicios contra él. el imputado podía rebatir las acusaciones y volver a declarar, pero no lo hizo. Existe otra causa en otro juzgado contra el educador por unos presuntos abusos sexuales anteriores en su etapa de maestro en el Viaró Global School de Sant Cugat (del Opus Dei). 

En el auto de procesamiento, el juez Tabares expone que Víctor P., entre 2010 y 2012, cuando tenía de 12 a 14 años de edad, agredió sexualmente a la víctima, le golpeó, le amenazó con un arma blanca, le castigó “gratuitamente” y le humilló de palabra. El magistrado considera que presuntamente cometió un delito de agresión sexual en un exalumno y exjugador del club, G. C. G., que se convirtió en su hijastro por la relación sentimental que entabló con su madre.

Repetidos ataques sexuales y humillaciones

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G. C. G., que ahora es mayor de edad, denunció que Víctor P. G. le había obligado «en muy repetidas ocasiones» a masturbarse en su presencia, mientras él hacía lo mismo. Pero otras veces, era el propio imputado el que le hacía una felación, le realizaba tocamientos por todo el cuerpo, en especial en los glúteos, y «le habría solicitado mantener relaciones sexuales completas”, subraya en auto de procesamiento. En su denuncia, la víctima precisó los golpes, amenazas y humillaciones que le profería el docente. “Los hechos se producían tanto en el colegio como en diversos domicilios familiares y en viajes”, recalca el togado.

Los informes médico forenses señalan que el imputado “castigaba o humillaba” al menor si sus peticiones eran o no complacidas. El juez resalta que el relato de G. C. G «resulta creíble» por «su claridad, espontaneidad, lógica y coherencia» y, por lo tanto, es «suficiente indicio» para continuar la causa contra Víctor P. G.. El docente siempre ha negado las agresiones sexuales.

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