El uso excesivo e indebido de antibióticos incrementa notablemente la pérdida de eficacia de estos y pueden conllevar la aparición de reacciones adversas. Así lo ha explicado el doctor Julio Muñoz, médico preventivista de los hospitales Vithas Valencia 9 de Octubre, Vithas Valencia Consuelo, Vithas Aguas Vivas y Vithas Castellón, con motivo del Día Europeo del Uso Prudente de Antibióticos quien ha señalado que la resistencia a los antibióticos «es cada vez más común» lo que, unido a la «dificultad de acceso a fármacos innovadores y de calidad en algunos países» hace que se incremente notablemente «el riesgo real de padecer una infección intratable».

Muñoz ha explicado que ese uso excesivo e inadecuado de antibióticos puede motivar el fenómeno de la «resistencia antimicrobiana», que se da «cuando los virus, bacterias y otros microorganismos se adaptan y dejan de responder al uso de los fármacos que utilizamos para tratarlos, empobreciendo nuestro arsenal terapéutico y contribuyendo tanto a la propagación de las enfermedades como al impacto de las mismas en
nuestra sociedad».

Se trata de un problema que afecta especialmente a los antibióticos, pero también a antifúngicos, antiparasitarios y antivirales. La velocidad a la que estos microorganismos «se hacen resistentes supera el ritmo al que somos capaces de generar nuevos fármacos», ha afirmado Muñoz.

Además del riesgo «real que supone para la a nivel individual», el fenómeno tiene importantes repercusiones a nivel global. En la actualidad se estima que se producen al menos 700.000 muertes anuales atribuibles a microorganismos multirresistentes y se espera que esta cifra ascienda a diez millones en 2050.

Cuidar la prescripción

En opinión del doctor Julio Muñoz, «una parte importante de las intervenciones posibles para minimizar el riesgo en escenarios futuros dependen de la implementación de políticas de uso adecuado de antimicrobianos a nivel industrial y del fomento en el desarrollo de fármacos nuevos y asequibles». En los centros sanitarios «es imprescindible que los profesionales sean cuidadosos con la prescripción, evitando prescripciones innecesarias y evitando el uso de antibióticos de
reserva cuando sea posible».

Por último, «es muy importante que el público general esté informado acerca de qué es un antibiótico y para qué sirve, puesto que, por ejemplo, es relativamente común la solicitud de antibióticos para tratar resfriados que en muchas ocasiones están causados por un agente viral, o la finalización del tratamiento antes de terminar la pauta indicada en la prescripción. Ambos son comportamientos que favorecen la aparición de resistencias y pueden repercutir negativamente tanto en el individuo como en la sociedad».

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