Hacienda gana 137 millones del impuesto de bebidas azucaradas ante el alza del precio de los refrescos

La subida del impuesto del IVA del 10% al 21% a las bebidas azucaradas y edulcoradas que entró en vigor el pasado 1 de enero de este año, tenía como objetivo desincentivar el consumo de refrescos y fomentar hábitos saludables. Sin embargo, al calor de las subidas de precios que están experimentándose en numerosos productos de la cesta de la compra, el de Pedro Sánchez se ha embolsado 137 millones de euros hasta el mes de agosto gracias a este nuevo gravamen.

En los últimos meses la inflación se ha disparado. Muestra de ello es el último dato del Índice de Precios de Consumo (IPC), que se ha situado en el mes de octubre en el 5,4%. Una tendencia alcista que se viene dando en los últimos meses y que según las estimaciones de grandes organismos se va a prolongar en los próximos meses. En el caso de las bebidas azucaradas, como en el caso de los refrescos, el incremento experimentado en los precios durante este año es del 10,6%, lo que, por consecuencia, ha incrementado la recaudación de la subida del IVA.

En el mes de marzo, el Ministerio de Hacienda, cartera dependiente de la ministra socialista María Jesús Montero, comenzó a percibir el aumento de ingresos derivada de la subida del IVA al 21% de estos productos, engordando sus cuentas en 20 millones. Una recaudación que alcanzó los 34 millones en el mes de abril y los 54 millones en el mes de mayo. Sin embargo, con el alza de la inflación también fue creciendo el montante recaudado por el Fisco: en el mes de junio recaudó por el impuesto a las bebidas azucaradas 72 millones de euros. Cifra que se ha ido disparando durante la temporada estival engrosando las cuentas en 113 millones en el mes de julio u en 137 millones en el mes de agosto.

El presidente, Pedro Sánchez, aprobó varios impuestos que han entrado en vigor en enero y la recaudación esperada está muy lejos de conseguirse, a tenor de los datos de la Agencia Tributaria de los primeros cuatro meses del año. Las primas de los seguros, el IVA de las bebidas azucaradas, el IRPF para ‘los ricos’, se busca mitigar la gran partida de gasto que se ha desplegado con el socialista.

Ya en su momento, a Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) rechazó el incremento del IVA, ya que, según sus estimaciones podría traducirse en una caída de las ventas de hasta 370 millones de euros. Desde la industria señalaban que la subida de este impuesto es «injusta y discriminatoria» y, a la de los datos parece que su único afán era recaudatorio.

Polémica con Garzón

El titular de Consumo, Alberto Garzón, anunció la prohibición de la publicidad dirigida al público infantil y adolescente de dulces, galletas, helados, bebidas calóricas y resto de productos alimenticios ricos en azúcares y grasas considerados nocivos para la por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Una medida que ha despertado una gran polémica en distintos sectores de la sociedad.

El consejero de Agricultura de Castilla y León, Jesús Julio Carnero, le quiso responder a la nueva -pero no primera- batalla de Garzón contra algunos productos alimentarios afirmado: «El problema no es el azúcar, es el comunismo». Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, zanjaba la polémica en cuatro palabras: «Drogas, sí; dulces, no», ha sido el comentario de en las redes sociales en referencia a cómo la izquierda pretende despenalizar el consumo de cannabis en la vía pública mientras persigue la bollería y los chocolates.

Garzón defendía que la regulación de esta publicidad de los dirigidos a los menores de 16 años en televisión, medios de comunicación en general y redes sociales se hará por real decreto y se empezará a aplicar el año próximo, en 2022.

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