JxCAT preguntará a sus bases si rompe el pacto con ERC para forzar a Aragonès a adelantar elecciones

El acuerdo de ERC con los Comuns, para aprobar los Presupuestos de la Generalitat de Cataluña, puede tener consecuencias políticas importantes. La dirección de Junts per Catalunya (JxCAT) prepara una consulta a sus bases para que decidan, mediante una votación, si rompen o no el pacto con ERC. Aunque no será de forma inmediata. Pese al enfado con sus socios, los junteros dejarán pasar unas semanas antes de dar voz a sus afiliados. Fuentes del partido sitúan ese debate a principios de 2022, cuando se cumplirá un año de las elecciones y se podría volver a las urnas.

En el partido de Carles Puigdemont hay un debate profundo sobre la cuestión. Y que divide a los principales dirigentes y los militantes. La vieja guardia de Convergencia choca con los nuevos perfiles más radicales que se han incorporado a la política tras el referéndum de 2017. Todo por más de 500 altos cargos que dependen de la presencia de Junts en el Ejecutivo presidido por Pere Aragonès.

Estos puestos de trabajo, en mayo, fueron los responsables de que ERC y JxCAT alcanzasen un acuerdo para investir a Aragonès. Aunque el mismo debate de hoy se tuvo entonces. Entonces las bases decidieron salvar los cargos públicos emparándose en dar validez y recorrido al 52% de los votos que los separatistas lograron el 14 de febrero. Ahora desde Junts per acusan al catalán de haber roto esa mayoría independentista al pactar con los Comuns.

El discurso de Canadell

Uno de los momentos que ejemplifican a la perfección la división interna dentro de Junts es lo que ocurrió esta semana en el Parlament durante el debate de Presupuestos. El diputado de JXCat Joan Canadell, uno de los perfiles más radicales, junto a la presidenta del Parlament Laura Borràs, tomó la palabra en nombre de su partido provocando que los consellers abandonasen el hemiciclo. Sus compañeros de grupo, sin embargo, le aplaudieron. Sus palabras crearon un cisma dentro la formación y en el Palau de la Generalitat, que reclamaron explicaciones.

Junts y la CUP

Junts per y la CUP suman 41 diputados. Sus votos son imprescindibles para Pere Aragonès si quiere tramitar ciertas leyes de sesgo separatista. Se ha visto cuando la CUP ha rechazado su apoyo. Ambas formaciones, ahora, están enfrentadas al catalán. A Esquerra, que de momento ha conseguido salvar los Presupuestos a cambio de tener que apoyar a los de Ada Colau en Barcelona, una ruptura del acuerdo con Junts les obligaría a pactar con el PSC -algo a lo que se negó en este mismo trámite presupuestario Aragonès pese al ofrecimiento de Salvador Illa-. De lo contrario, el jefe del Ejecutivo regional se vería obligado a adelantar los comicios, justo cuando se cumpla un año de las últimas elecciones.

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