La compraventa de viviendas y la firma de hipotecas encadenan varios meses de ascensos y se prevé que esta tendencia positiva continúe en 2022. Se estima que en 2021 se cerrará la adquisición de más de 550.000 activos residenciales en España -la cifra más alta de la última década-, lo que supone un aumento del 9,8% respecto a 2019 y del 31% sobre 2020. Mientras, en el ejercicio actual se espera que se firmen más de 400.000 préstamos hipotecarios, un 12% más que en 2019 y un 20% más que en 2020, según previsiones de Pisos.com.

De cara a 2022, el portal inmobiliario vaticina que se venderán en torno a 566.500 viviendas, lo que se traduce en un repunte del 13,1% en comparación con 2019 y del 34,9% sobre 2020. Por su parte, la firma de hipotecas superará las 402.200 operaciones el próximo año, lo que supondrá un incremento del 12,5% respecto a 2019 y del 20,4% respecto al ejercicio de la pandemia.

Desde el portal matizan que en el mercado hipotecario español se ha impuesto el tipo fijo y que supondrá el 70% del total de los préstamos a cierre del año. Esta tendencia ha crecido en los últimos meses y continuará su tendencia alcista. En este sentido, del total de hipotecas firmadas sobre viviendas en agosto, el 67% se constituyó a tipo fijo, porcentaje ligeramente inferior al de julio (68,1%), cuando se alcanzó el máximo histórico.

«La situación de tipos de interés bajos que seguimos encontrándonos a día de hoy, hace que la concesión de hipotecas o las características que se están ofreciendo actualmente facilite mucho el acceso al crédito», asegura Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com.

El experto cree que es un buen momento para comprar porque hay mucha liquidez y los tipos de interés son muy bajos. Además, muchos quieren anticiparse para evitar perder poder adquisitivo debido a la inflación y ahorrarse el encarecimiento y los retrasos que generará la falta de materiales.

Burbuja inmobiliaria

Por otro lado, también ha alertado de la acumulación de vulnerabilidades como consecuencia de las «valoraciones excesivas en algunos mercados de activos, los niveles elevados de deuda pública y privada y la mayor asunción de riesgos por parte de las entidades no bancarias».

No obstante, Font considera que «no estamos ante una nueva burbuja inmobiliaria» debido a que el precio de la vivienda aún está un 7% por debajo de la anterior, según datos del Colegio de Registradores.

Precio de vivienda

El precio de la vivienda aumentará más de un 4% en 2022 y cerrará el ejercicio actual con un repunte del 2%, según las previsiones de pisos.com. En este sentido, Font considera que la vivienda «ha sido uno de los bastiones de resistencia» tras la pandemia.

Asimismo, el experto señala: «una vez retirados los límites a la movilidad, se desató el interés por destinar el ahorro acumulado al patrimonio inmobiliario, pero estos picos no hay que interpretarlos como la antesala de una burbuja, sino como la respuesta lógica de la demanda retenida durante el coronavirus».

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