Celebraban los socialistas españoles a finales del mes de septiembre la victoria de su partido hermano en liderados por Olaf Scholz, confiando en que la primera economía de pudiera convertirse en una aliada para los próximos años. Nada más lejos de la realidad. Al final, los pronósticos se han cumplido y el ‘halcón’ Christian Lindner, líder de los liberales, será el nuevo ministro de Finanzas en el Gobierno de coalición germano. Un defensor de la ortodoxia económica más férrea tendrá la llave de la caja fuerte alemana justo cuando España se enfrenta a una recuperación más lenta de lo deseado por el Ejecutivo patrio.

Sánchez, en realidad, se enfrenta a un horizonte en el que puede llegar a echar de menos más pronto que tarde a una Angela Merkel que se había erigido como una suerte de madrina para el presidente español en la Unión Europea. Lejos quedaban ya los tiempos en los que el Ejecutivo teutón hacía bandera de la austeridad en la recuperación de la crisis de 2008 de la mano del que fuera histórico ministro de Finanzas hasta 2017, un Wolfgang Schäuble que se hizo hueco preferente en las pesadillas de la mitad sur de Europa.

De Lindner se dice que puede dejar en anécdota la leyenda negra de Schäuble, y su advenimiento se produce en otro momento estratégico, justo cuando el sur del continente vuelve a requerir de los fondos llegados desde el norte para salir de una crisis, si bien en este caso menos estructural y más disparada por la pandemia, y sin un enfermo cuasi terminal como entonces fue la ultra rescatada Grecia.

El joven Lindner (44 años) líder del FPD, el partido liberal en Alemania, se presentó a las elecciones con un único objetivo, el logrado: ser el ministro de Finanzas, manejar la Hacienda, del nuevo Gobierno, fuera el que fuera, o el socialista o el de centroderecha. Era un puesto al que también aspiraban Los Verdes -que se llevan la cartera de Economía-, pero Lindner sólo prestaría sus votos decisivos asegurándose un Ministerio clave para controlar al nuevo Ejecutivo.

Refractario a la integración fiscal

En tiempos recientes, Lindner se ha mostrado especialmente beligerante con el acercamiento de Merkel a Francia -ya hemos visto estos días a Macron acercarse a Italia, habida cuenta de que con Draghi al sur y este nuevo equipo al norte, la estrategia gala empieza a cambiar de ruta-, habiendo cargado contra la inminente ex canciller por pactar la política fiscal con otros países.

Lindner es diametralmente opuesto a los eurobonos y a la integración fiscal en el seno de la Unión Europea, «no tienen sentido porque exageraría la responsabilidad compartida», opina de estos títulos de deuda tan anhelados por Pedro Sánchez.

Lindner, en clave interna, quiere impedir un gasto desaforado por parte de socialdemócratas y, sobre todo, verdes, puesto que apuesta por el crecimiento económico como prioridad: los objetivos ecológicos y sociales llegarán a través de una economía más fuerte, sostiene. En su favor juega que el futuro canciller alemán, Olaf Scholz, parte del ala moderada del socialdemócrata SPD, apuesta también por el freno a la deuda.

Finalmente, el nuevo Gobierno alemán, que asumirá la Cancillería en la semana del 6 de diciembre, contará con 7 ministerios para el SPD, 5 para los Verdes y cuatro para los liberales.

Compártelo con tus amigos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.