¿Te has preguntado alguna vez por qué tenemos pelo en algunas partes del cuerpo y en otras no? Evidentemente, ésta es una duda que a muchos nos asalta en la pubertad, justo cuando se da la aparición del vello corporal. Incluso antes, al ver que nuestros padres tienen esa característica.

El caso es que, aunque convivimos durante toda nuestra existencia o buena parte de ella con el vello corporal, la mayoría no tenemos idea de por qué el cuerpo humano es así o por qué, en general, vemos que los hombres tienen más vello que las mujeres en distintas partes del organismo.

¿Por qué nos crece vello corporal?

Ante la pregunta de la que todos queremos conocer la respuesta, debemos decir que durante décadas la ciencia consideraba que el pelo en algunas partes del cuerpo era un rasgo evolutivo, heredado de nuestros antepasados, si bien las justificaciones fisiológicas se quedaban cortas.

No hace tanto, un grupo de investigadores llegó a la conclusión de que existe un tipo de molécula que, de alguna forma, es la responsable de que nos salga pelo en determinadas regiones del cuerpo. Una proteína que sería la causante de esta seña distintiva de los seres humanos.

Además, esos estudios confirmaron lo que ya se suponía, y es que tenemos pelo en el cuerpo porque nuestros padres, abuelos y generaciones anteriores lo necesitaban, y durante siglos y siglos la especie se fue ajustando a los requerimientos de un clima que era más frío que ahora.

Frente a la casi total exposición de aquellos pobladores de la Tierra en días gélidos, el cuerpo de las personas fue desarrollando pelo para mantenerse a salvo de las heladas, hasta que estos nuevos estilos de vida han hecho que ya no fuese indispensable, y parece que lo iremos perdiendo.

Una buena muestra de ello es que, según los informes, los seres humanos tenían pelo en casi todo su cuerpo, algo que fue cambiando con el paso de los siglos, liberando a las palmas de la mano, en la medida en que comenzamos a usarlas para sostener instrumentos o realizar acciones manuales.

Además, no somos la única especie que atraviesa estos procesos, sino que los pasan por las mismas circunstancias, y hay ejemplos de sobra de mamíferos, sobre todo, que han ido perdiendo parte del vello corporal que los cubría por el calentamiento global o los desplazamientos de sus colonias hacia sitios en los que no les hacen falta.

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