Las mujeres con obesidad grave tienen un 50% menos de probabilidades de quedarse embarazadas

La obesidad ha presentado un aumento gradual hasta las preocupantes cifras que hoy tenemos sobre la mesa. Concretamente, casi el 40% de los adultos en España tiene sobrepeso y, además, afecta a su fertilidad: las mujeres con obesidad grave tienen un 50% menos de probabilidades de quedarse embarazadas y hasta un 60% de los hombres con obesidad puede sufrir disfunción eréctil.

Estos datos se han puesto de manifiesto este martes en el transcurso de una rueda de prensa organizada por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), la Asociación Española de Urología (AEU) y la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) en el marco del el Día de la lucha contra la obesidad.

La convocatoria, bajo el título «La infertilidad, una razón de peso», ha contado con la presencia de las doctoras Anna de Hollanda (SEEN) y Asumpta Caixas (SEEDO), y de los doctores Juan Ignacio Martínez de Salamanca (AEU) y Luis Martínez Navarro (SEF), moderados por la doctora Irene Bretón (SEEN), quienes han hecho hincapié en que a las principales enfermedades asociadas a la obesidad, llamadas co-morbilidades, que son la diabetes tipo II, la hipertensión, la hipercolesterolemia, las enfermedades vasculares y coronarias y el hígado graso, etc., se unen otras enfermedades menos conocidas, como la infertilidad, tanto femenina como masculina, y que comprometen mucho la salud y la calidad de vida de las personas afectadas.

La coordinadora del grupo de Obesidad de la SEEN, la doctora Anna de Hollanda, ha abierto la ronda de intervenciones explicando que «en medio de el y el desastre de la Palma, sigue creciendo la gran pandemia de obesidad» de ahí la idea de tratar, en el Día de la obesidad un tema menos recurrente pero no menos importante como es el de la fertilidad en pacientes obesos. «Es un reto de salud pública sumamente difícil de abortar”, ha aseverado, haciendo un llamamiento a la población y a las autoridades sanitarias en poner el foco en otras comorbilidades que también atañen a la población y que tienen un gran impacto entre las personas obesas».

No en vano, según ha explicado la doctora Caixas, coordinadora del GT Síndrome de Prader Willi de la SEEDO, la prevalencia de sobrepeso estimada en la población adulta española es del 39,3%, y la de obesidad, es decir, con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30kg/m2, del 21,6% (22,8% en varones y el 20,5% en mujeres), y aumenta con la edad. «El dato de obesos alcanzará los 27,2 millones de adultos en 2030 y el gasto sanitario será para entonces de más de 3.000 millones de euros», ha estimado.

Ante estos datos, los especialistas han discutido sobre los mecanismos mediante los cuales la obesidad afecta la capacidad reproductiva de hombres y mujeres. Las consecuencias de la obesidad sobre la capacidad fértil, según los datos aportados durante la jornada, abarcan alteraciones diversas en el ámbito de la reproducción: menores capacidades en el coito, líbido y ovulación, factores psicosociales y parámetros hormonales y bioquímicos que serán causa de infertilidad y generarán problemas en la gestación, el parto e, incluso en la descendencia.

Obesidad en el varón

La obesidad afecta la fertilidad masculina, según ha constatado el doctor Martínez Salamanca como coordinador del Grupo de Andrología de la AEU, quien ha relatado que determina la disfunción eréctil, una disminución de libido o una baja en la frecuencia coital. «Hasta un 60% de los hombres con obesidad puede sufrir disfunción eréctil y un 20% de ellos tienen disminuida su fertilidad», ha cuantificado.

La mayor de los hombres con disfunción eréctil son obesos. El manejo de esta disfunción, pasa, sin lugar a dudas, por tratamientos para bajar de y conseguir los niveles adecuados de testosterona.

Obesidad en la mujer y potencial reproductivo

Las mujeres con obesidad grave tienen un 50% menos de probabilidades de quedarse embarazadas. La obesidad femenina aumenta el tiempo requerido para lograr una concepción.

Aunque la obesidad masculina no parece tener un impacto negativo sobre los de técnicas de reproducción asistida, los embriones procedentes de mujeres obesas tienen una calidad inferior y en la medida que el IMC aumenta disminuye el éxito de las técnicas de reproducción asistida, según el doctor Martínez Navarro, presidente de la SEF, quien ha constatado que por cada punto de incremento en el índice de masa corporal en las mujeres, se reduce la probabilidad de espontáneo en un 10%.

Con todo, la obesidad está asociada a una disminución de la calidad de los óvulos y de los embriones, además de a menores tasas de implantación y de niños recién nacidos vivos. Además, determina mayor riesgo de aborto, de malformaciones y de futuros niños obesos.

Las embarazadas obesas presentan una mayor incidencia de presión arterial alta y resistencia a la insulina, asociadas a la obesidad, que determinan, por ejemplo, diabetes gestacional, mayor riesgo de prematurez o riesgo de cesárea.

Según el experto, los recién nacidos hijos de madres obesas tienen, a su vez mayor riesgo de obesidad infantil y de desarrollar diabetes o enfermedades cardiovasculares en edad adulta, a partir de los tres o cuatro años.
Los expertos también se han referido a la cirugía bariátrica como herramienta en la mejora del balance hormonal y la función sexual, y han expuesto que los apoyan la recomendación de reducir el de manera farmacológica o quirúrgica previa a los tratamientos de reproducción asistida y a edad temprana en la mujer.

Pérdida de saludable y mantenida

«Para aumentar las tasas de fertilidad, es muy recomendable que las personas con obesidad consigan una pérdida de saludable y mantenida en el tiempo mediante cambios en su estilo de vida, y en casos necesarios con fármacos o cirugía bariátrica. La reducción ponderal se asocia con una mejoría del perfil hormonal, la reanudación de la ovulación y mejoría de la calidad de los ovocitos y del semen», han apuntado desde la SEEN.

En definitiva, los miembros de estas cuatro sociedades científicas se han referido a la obesidad como condición que disminuye la fertilidad en hombres y mujeres, actuando a través de múltiples mecanismos, comprometiendo la función sexual, ovulación, calidad de los gametos, fertilización e implantación, así como la complejidad y éxito de los tratamientos de medicina reproductiva. Y con todo, han coincidido en la importancia de la implementación de políticas de prevención que contemplen educación temprana en la escuela, promoción de cambios en estilo de vida, una buena nutrición con restricción calórica y ejercicio, manejo médico y quirúrgico, etc. como imprescindibles en el potencial sexual y, por tanto, en la fertilidad.

Поделитесь этим с вашими друзьями (Compártelo con tus amigos)

Добавить комментарий

Ваш адрес email не будет опубликован.