Mientras la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de quien depende el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE), mira para otro lado y rechaza reunirse con los tres sindicatos principales del organismo para solucionar el eterno atasco que sufre la institución encargada de tramitar prestaciones como el desempleo o los ERTE, miles de españoles se quedan cada día sin respuesta cuando llaman a las oficinas del paro para pedir cita previa y poder gestionar su ayuda.

De acuerdo con los datos del principal sindicato del SEPE, CSIF, este martes se han quedado 15.000 llamadas sin poder atender en las oficinas del paro de Madrid y por falta de personal. «Es sólo un ejemplo de lo que está pasando a diario», dicen desde la central. «Se les está derivando obligatoriamente a la presentación telemática de las mismas, en un detrimento evidente de la atención presencial, cuando no todas las personas que precisan de nuestros servicios son personas experimentadas en el acceso a internet», señalan desde el sindicato.

De hecho, según datos del sindicato más representativo del organismo, casi seis de cada diez oficinas del paro tiene menos de cinco empleados. En concreto, 314 de las 711 oficinas presenciales repartidas por el país. «Diez (10) oficinas sin ningún efectivo, cerradas. Treinta y siete (37) oficinas con un solo efectivo. Noventa y una (91) con dos efectivos, ciento quince (115) oficinas con tres efectivos, y sesenta y una (61) con cuatro efectivos», señalan desde el sindicato.

Esta es la situación que forzó a las tres centrales sindicales del SEPE, CSIF, UGT y CCOO, a enviar a finales de septiembre una carta a la ministra Díaz exigiéndole mantener una reunión para solucionar el eterno atasco que sufre la institución. Pero la también vicepresidenta ha rechazado verse con los trabajadores y, dos meses después, envió al director general del SEPE, Gerardo Gutiérrez, a la cita con los sindicatos.

Esta reunión fue el martes, 23, por la tarde. Y el ha sido muy negativo, según fuentes sindicales. Tanto que, por primera vez en la del organismo, CSIF ha solicitado la dimisión de la ministra, del secretario de Estado de Empleo y del propio director del SEPE.

Oferta ridícula: 250 contrataciones

Porque pese a que se han perdido 3.500 trabajadores en los últimos diez años -ahora hay menos de 7.000-, además de los 1.500 interinos que se contrataron para reforzar la plantilla por los ERTE que saldrán el 31 de diciembre, Gutiérrez se limitó a ofrecer en la reunión la contratación de 250 personas para repartirlas por el país.

«Intentar de nuevo parchear la grave situación en la que nos encontramos con una incorporación de efectivos dramáticamente ridícula y sin ninguna experiencia en la gestión de las prestaciones evidencia la escasa importancia que se otorga a la situación de los desempleados de este País que precisan de una agilidad en la obtención de su cita y en el trámite de su prestación», señalan en el CSIF.

«No nos queda otra que pedir la dimisión de estos tres cargos que, con su manifiesta falta de voluntad unida a su inacción, además dejan a los trabajadores del SEPE a los pies de los caballos ante una ciudadanía que exige solución inmediata a la situación que padece», explican en la central..

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