La Mesa del Tursimo ha hecho balance de la evolución de la actividad del sector durante este 2021. Los primeros ocho meses del año, marcados por la persistente incertidumbre y la recuperación desigual de los mercados emisores por las políticas de viajes tan heterogéneas entre países, han supuesto pérdidas en el número de turistas y de pernoctaciones. Esta situación ha derivado en una reducción de los ingresos obtenidos gracias al turismo, perdiendo casi 31.000 millones en comparación con las cifras prepandemia.

Así, los ingresos por turismo en el acumulado a julio de 2021 sumaron los 9.247 millones de euros, lo que representa una caída del 17,4% frente al mismo periodo de 2020 y un 77% menos frente a 2019. «El sector turístico sido un ejemplo mundial: la rapidez con la que se adaptaron el sector hotelero o los transportes, entre otros, a las medidas sanitarias han hecho que se ponga en valor nuestra actividad» ha señalado el presidente de la asociación, Juan Molas.

Los mercados que gastaron más durante este periodo de enero a agosto fueron y Francia, en tónica con el año anterior. La recuperación del gasto total frente al 2020 ha venido impulsado por los meses de julio y agosto, gracias a la dinámica de algunos mercados emisores cuyo comportamiento ha sido bastante favorable, entre ellos el británico. Reino Unido, aunque con tasa de variación acumulada negativa frente a 2020, se posiciona como el tercer mercado emisor, gracias al gasto realizado en los últimos meses. El gasto de los turistas procedentes de este mercado, se incrementó en julio un 77% interanual.

Durante los primeros siete meses del año, la actividad turística ha seguido un ritmo mensual muy desigual. En el primer trimestre, el sector se enfrentó a un periodo muy castigado por la crisis pandémica y caracterizado por el cierre de fronteras parciales o totales, por el elevado número de casos positivos en el mundo. En el segundo semestre, el ritmo de era heterogéneo entre países, al igual que sus políticas de viaje, lo que dio lugar a un turismo prácticamente inactivo.

Los turistas nacionales han supuesto una bocanada de oxígeno para el sector durante el verano, que han conseguido salvar los meses de julio, agosto, septiembre y las primeras semanas de octubre. Una temporada marcada también por los turistas franceses, que no sólo han visitado nuestro país sino que también han diversificado sus destinos, visitando diferentes puntos turísticos en nuestro país. Sin embargo, una de las grandes sorpresas de la temporada de otoño ha sido la vuelta de los viajes de negocios, que han experimentado una importante reactivación durante los meses de septiembre y octubre -con Madrid, Sevilla, Málaga y Valencia a la cabeza-  que parece que se irá consolidando durante los próximos meses.

Desde la Mesa del Turismo alertan de que la evolución esperada para el último trimestre está llena de incertidumbre por parte de los turistas y de los empresarios. Existe todavía el riesgo de la variante que puede provocar un freno a los viajes por negocios, dando lugar a un ritmo de recuperación más lento que lo observado en verano, por lo que el sector podría alejarse de alcanzar un patrón normal de actividad como el del año 2019. Tanto los ingresos por turismo, como el empleo generado por su actividad, seguirán castigados por el avance de esta nueva variante.

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