acumula 13 días consecutivos de lluvia, primero a causa de la borrasca Blas y desde el domingo por el nuevo frente procedente de Los Alpes. De los 13 días de lluvia, en 12 de ellos, incluido este martes, se ha decretado estado de alerta en las tanto por precipitaciones intensas como por viento y temporal en el mar. La lluvia acumulada supera los 320 litros por metro cuadrado en algunas zonas de como la Serra de Tramuntana y el Valle de Sóller.

Este martes se esperan olas que podrían alcanzar los 8 metros de altura, rachas de hasta 80 kilómetros por hora y precipitaciones que pueden ser localmente fuertes o persistentes.

Concretamente, Menorca y el norte y nordeste de tienen activo un día más el aviso naranja (riesgo importante) por fenómenos costeros provocados por viento del norte de intervalo de fuerza 7, que producirá olas de 4 metros que incluso podrían llegar a alcanzar los 8 metros de altura.

Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera tienen también aviso de riesgo (amarillo) por lluvias con acumulados de 20 litros por metro cuadrado en una hora y 60 litros acumulados en 12 horas, e igualmente, tienen activo el riesgo amarillo por rachas de viento que podrían alcanzar las máximas de 80 kilómetros por hora de viento del norte y del nordeste en la isla de Menorca y en el norte y nordeste de Mallorca.

Las precipitaciones de estos 13 días han resultado muy buenas para el campo salvo alguna excepción por exceso de agua y extraordinarias para los acuíferos. Las reservas de agua en los embalses de Cúber y Gorg Blau están este martes al 75% de su capacidad cuando el lunes de la pasadas semana estaban al 29%, según informa Emaya. En una semana el nivel de Cúber ha subido 4,5 metros y casi 9 metro el del Gorg Blau. Por primera vez en muchos meses las reservas están mejor que el passado año por estas fechas.

Desde el pasado 4 de noviembre, cuando empezaron las lluvias, se han registrado 318 incidentes, de los cuales la mayoría han sido por acumulación de agua (71), caída de árboles en las calles (61), desprendimiento de elementos urbanos (49), desprendimientos de riesgo (26) e interrupción de servicios básicos (19).

La consellera de Presidenta, Función Pública e Igualdad, Mercedes Garrido, ha destacado «la normalidad y coordinación» ante la lluvia intensa de los últimos días en Baleares.

Garrido ha reunido el Comité Técnico Asesor del Inunbal, el Plan Especial ante el Riesgo de Inundaciones para hacer balance de cómo ha ido la gestión del temporal que desde hace más de una semana afecta a y para ver las previsiones para los próximos días, según han indicado en una nota de prensa.

Garrido ha destacado que, todo y la intensidad de las lluvias y la especial afectación a algunas zonas de la Serra de Tramuntana, la situación ha sido de normalidad. «Las alertas y los protocolos han funcionado y la coordinación entre los diferentes cuerpos de emergencias y seguridad ha sido máxima», ha asegurado.

En cualquier caso, a estas alturas no hay ningún incidente que preocupe especialmente. Sigue cerrada la carretera que va de Sa Pobla a Playa de Muro por acumulación de agua, los torrentes están permanentemente vigilados y también los embalses de Es Gorg Blau y Cúber, los cuales no se prevé que superen su capacidad máxima.

Con todo ello, la consellera ha explicado que « concluir que la situación está completamente controlada y dentro de la normalidad de un episodio intenso de lluvias», a la cual cosa ha añadido su agradecimiento a todos los cuerpos de emergencias por «su profesionalidad y dedicación los últimos días».

Colegio de Capdepera

Por otra parte, la Conselleria de Educación informó el lunes de que las lluvias de los últimos días han provocado un movimiento de tierra que ha afectado la estructura del bloque B del CEIP S’Alzinar de Capdepera.

Según ha indicado la Conselleria en una nota de prensa, este bloque ya había presentado algunas grietas el año pasado y se ha estado haciendo un seguimiento por parte del arquitecto municipal. Hasta ahora no había afectación de la estructura y por eso se ha podido utilizar para desarrollar la actividad lectiva habitual.

Desgraciadamente, las precipitaciones producidas los últimos días han empeorado la situación hasta el punto de provocar movimientos de tierra que han afectado el edificio y se ha decidido desalojarlo para evitar cualquier peligro para el alumnado y profesorado.

La Conselleria ha comunicado a las familias del alumnado que recibe clases en el bloque B que este martes no lleven a sus hijos a la escuela.

Educación se ha comprometido a instalar modulares para atender el alumnado y mientras estas aulas no se instalan una parte de los niños se realojará en el mismo centro y la otra en dependencias municipales y educativas. Actualmente el edificio afectado acoge 13 grupos de infantil y primaria, que suponen un total de 241 alumnos.

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