La subida de las cotizaciones en un 0,6% a partir de 2023 para llenar la hucha de las pensiones y hacer frente al coste de la jubilación de los llamados baby boomers, pactada este lunes por el Gobierno y los sindicatos y sin la firma de la patronal CEOE, le va a suponer a los trabajadores una reducción mensual de su sueldo de entre 1 y 4 euros, dependiendo lógicamente del salario base de cada empleado. Según el acuerdo con UGT y CCOO, el Gobierno elevará las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores en un 0,1% a partir de 2023 y hasta 2032, mientras que las empresas tendrán que hacer frente al 0,5% restante.

Ese reparto, que finalmente ha castigado más a las empresas puesto que la última propuesta del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, era un 0,4% para las empresas y un 0,2% para los trabajadores, limita el golpe a los empleados. Aún así, para un trabajador con el sueldo base mínimo de 1.050 euros brutos, las nuevas retenciones le supondrán una rebaja en el salario de un euro al mes. Si el empleado tiene la base máxima, 4.070 euros, el recorte en el sueldo bruto será de más de cuatro euros. Y todo con una inflación al alza que podría mantenerse en niveles altos en 2023, cuando está previsto que entre en vigor la subida.

Las empresas sufrirán más. Aunque la situación económica en 2023 puede haber cambiado, las patronales coinciden en que esta medida restará capacidad de contratación a las compañías, principalmente las más pequeñas, mayoría en el país, que ya están sufriendo el impacto de la y el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Para un empleado con el salario base mínimo de poco más de mil euros, el impacto que tendrá en las empresas será de más de cinco euros, mientras que para los salarios bases más altos el coste será de más de 20 euros al mes. De acuerdo con los cálculos de las patronales, en función del sueldo medio y con 16 millones de trabajadores en la empresa privada, el coste anual será de unos 2.000 millones de euros.

300 millones menos

En definitiva, las empresas tendrán 2.000 millones de euros para contratar más empleados o para hacer más inversiones, mientras que los trabajadores que desarrollan su actividad en la empresa privada les quitarán unos 300 millones de sus bolsillos para llenar la hucha de las pensiones, actualmente prácticamente vacía -llegó a tener más de 67.000 millones de euros en 2011 y ahora acumula menos de 2.000 millones-.

El Gobierno espera recaudar 50.000 millones de euros hasta 2032, aunque en el acuerdo se admite que si, tras una nueva evaluación de la situación de las arcas de la Seguridad Social no alcanza para pagar las pensiones, volverá a subir las cotizaciones o a bajar las pensiones.

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