• La marcha convocada para este sábado a mediodía exige a Colau que inicie la adecuación del tramo entre Independència y Rambla del Poblenou este mandato, «aunque sea en abril del 2023, justo antes de las elecciones»

En paralelo a las 30 (Re)voltes que recorrerán este fin de semana distintos enclaves de todo el territorio catalán para reivindicar cómo se levantaron gracias al esfuerzo y la lucha vecinal, las asociaciones de vecinos del Poblenou, el Clot-Camp de l’Arpa y la Sagrada Famíliasaldrán también a la calle. En su caso, la convocatoria es el sábado a las doce frente al centro cultural La Farinera, en la Gran Via. Su objetivo, eso sí, no es reivindicar victorias vecinales pasadas, ya habrá tiempo para ello, sino seguir luchando por el presente y, sobre todo, por el futuro, reivindicando que se resuelva una de las asignaturas pendientes del barrio y la ciudad. Piden, exigen, a Ada Colau la urbanización definitiva del duro tramo de la Gran Via a la altura de las Glòries.

Las tres entidades vecinales afectadas, arropadas por la FAVB, reclaman al Ayuntamiento de Barcelona que la urbanización de la todavía hostil autopista urbana se realice en este mandato, «tal y como estaba previsto», no se cansan de insistir. La manifestación saldrá a mediodía de La Farinera, a pocos metros de la flamante Clariana, pasará por la sede del distrito de Sant Martí y terminará en la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona.

«Hace dos años, en el 2019, estaba previsto y acordado que las obras de urbanización definitiva de la Gran Via entre las calles de Independència y la Rambla de Poblenou empezarían cuando se abrieran los túneles al tráfico, que entonces se preveía que fuera el verano pasado. La ha pospuesto los plazos de apertura del túnel ocho meses y eso es normal, se entiende, pero lo que no es normal ni aceptable es que con la excusa de la pandemia quieran posponer la urbanización de la Gran Via más de 30 meses«, se indignan desde la plataforma vecinal convocante.

Decisión unilateral

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«Lo que es absolutamente inaceptable es que el dinero que estaba previsto para la necesaria urbanización definitiva de la Gran Via el gobierno municipal lo quiera gastar ahora en otros temas, cuando ya estaba perfectamente previsto y acordado. Además, esto dejaría durante algunos años en una angustiosa situación de provisionalidad a los miles de vecinos que precisamente más han sufrido durante muchos años estas obras: primero las rampas de la autopista, después todos los años de obras interminables y con retrasos, etcétera», prosiguen los vecinos organizados, que advierten que han sido flexibles con los plazos de muchas actuaciones, pero no pueden aceptar que «se incumplan descaradamente los acuerdos por una determinada voluntad política unilateral del ayuntamiento».

Los convocantes subrayan que ha sido esa «unilateralidad» -los vecinos han seguido muy de cerca y dedicando muchas horas personales de forma absolutamente voluntaria a la compleja transformación de Glòries– la que les ha llevado a convocar la manifestación de este sábado, por un lado para denunciar el incumplimiento al conjunto de la ciudadanía y, por el otro y más importante, para reclamar el comienzo de las obras definitivas de Gran Via en este mandato. «Aunque sea en marzo o abril del 2023, poco antes de las elecciones», se conforman. «Lo que pedimos es asegurarnos de que las obras no se retrasen aún más años. El ayuntamiento, que ha dejado pasar meses y meses, ahora dice que ya no hay tiempo para hacerlo, pero sí podría hacerse si pusieran toda la voluntad política y recursos», zanjan.

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