Melilla ha decretado el nivel de alerta 1 de rabia tras la aparición en las últimas semanas de dos perros contagiados, el primero a finales de septiembre y el último el pasado viernes. Las autoridades han procedido a reforzar del control de callejeros y han solicitado evitar el contacto de ganado con animales carnívoros domésticos.

Los casos sospechosos entre el ganado serán aislados y, de mostrar sintomatología compatible, serán sacrificados. Asimismo, se ha aprobado reforzar la vacunación antirrábica obligatoria de perros, gatos y hurones. La ciudad autónoma ha instado a la población a no alimentar a en la vía pública y a no interactuar con aquellos no vacunados.

Asimismo, las autoridades han prohibido a los ciudadanos cualquier contacto físico con callejeros y exigen a todos los propietarios sujetar con correa no extensible a sus canes, tanto en la vía pública como en el campo exterior. Las medidas adoptadas durarán «un mínimo de seis meses».

Los recientes casos detectados en Melilla coinciden con el foco de rabia declarado en Ceuta el pasado mes de octubre después del primer caso positivo de la enfermedad en la ciudad autónoma desde 2019. Por contra, el territorio peninsular y los archipiélagos balear y canario han estado libres de rabia terrestre desde 1978, a excepción de un caso importado de Marruecos declarado en junio de 2013.

A pesar de ello, los expertos sanitarios advierten de que España se encuentra en riesgo de sufrir un brote de rabia y han denunciado la ausencia de una estrategia nacional para combatir dicha zoonosis.

Extremar la vigilancia epidemiológica

Según ha resuelto la Consejería de Políticas Sociales, Salud Pública y Bienestar Animal, tras la aparición de dos casos de rabia en Melilla, diagnosticados por PCR e inmunofluorescencia indirecta en el Laboratorio Nacional de Referencia del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, se ha puesto en marcha el plan de contingencias para el control de la rabia en domésticos en el área geográfica de la ciudad española del norte de África.

La primera acción que ha dispuesto el área que dirige Francisca Maeso es señalar que cualquier animal agresor susceptible a la rabia que se encuentre dentro de la ciudad «será considerado como caso probable, y en cualquier caso deberá extremarse la vigilancia epidemiológica». En este sentido, se ha fijado que se procederá a «la puesta en marcha urgente de un servicio de retirada de estos animales» de cualquier zona de la ciudad, incluido el perímetro fronterizo con Marruecos.

Asimismo, ha comunicado a la empresa adjudicataria del servicio de recogida de residuos la obligación de notificar a Sanidad Animal, «de forma inmediata», la aparición de cualquier animal carnívoro silvestre o doméstico aparecido muerto en Melilla. En estos casos, se tomarán muestras de todos los cadáveres de carnívoros encontrados siempre que su estado lo haga posible, para su envío al Instituto de Salud Carlos III de Madrid para su diagnóstico de rabia.

Sacrificio de

También ha solicitado que se evite el contacto del ganado con cualquier carnívoro doméstico. «Si de la vigilancia del ganado se sospechase que algún animal puede haber sido infectado se aislará y, en caso de mostrar sintomatología compatible, se sacrificará y se analizará contra la rabia», ha detallado Salud Pública.

Además, se ha procedido al refuerzo del control de vagabundos o abandonados. «Si no se puede localizar al propietario en el plazo de 48 horas, o el animal está sin identificar pero se trata de un animal que pueda ser sometido a protocolo de adopción, se someterá a un periodo de observación de seis meses para posteriormente poder ser entregado en adopción», ha indicado.

Igualmente, ha recordado a la población que «no se pueden alimentar en la vía y espacios públicos, ya que provoca la proliferación incontrolada de los mismos», y tampoco se deberá interactuar con animales «que se encuentren sin control sanitario ni vacunación, ya que posiblemente puedan estar actuando como reservorios de la enfermedad».

Asimismo, ha aprobado reforzar la vacunación antirrábica obligatoria de perros, gatos y hurones, así como de la identificación de los mismos. Al respecto, ha manifestado que, «si bien el nivel de protección y vacunación en la Ciudad Autónoma de Melilla es muy elevado, se reforzará aún más la vacunación e identificación de perros, gatos y hurones y, si fuese necesario, de otros susceptibles».

Por último, ha destacado que se incrementará el control del movimiento de los de compañía susceptibles con destino al resto del territorio nacional. «Para poder viajar será imprescindible disponer del Pasaporte Sanitario con su identificación mediante microchip, así como la vacunación antirrábica en vigor. En será necesario que estén inmunizados con dos dosis y haber transcurrido un mes desde la segunda», ha concluido Salud Pública.

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