Ribó urge a las Cortes a aprobar la tasa turística: quiere implantarla ya en Valencia. Presentará una moción al Pleno municipal en esa dirección. El PP ya ha adelantado que la rechazará.

Valencia es una ciudad con dos gravísimos problemas: el incremento de la delincuencia y el botellón. Además, sufre un déficit de Local. Los agentes no dan abasto para atender los problemas. La inseguridad de Valencia está siendo investigada por el defensor del pueblo valenciano. Sin embargo, el alcalde, Joan Ribó, ha presentado una moción al Pleno municipal que no va por el camino de incrementar la seguridad, sino por el de subir los impuestos. Esta vez, a los visitantes. Joan Ribó quiere implantar la tasa turística en la ciudad de Valencia. Y, para ello, pretende que el Pleno Municipal de Valencia inste a las Cortes Valencianas a que apruebe la implantación de la tasa.

En principio, la tasa turística debe gravar los alojamientos reglados y, según defendieron tanto la vicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra como el vicepresidente segundo Héctor Illueca, el objetivo de su implantación era destinar lo que se recaudase a políticas de emancipación de jóvenes. Sin embargo, las cosas han cambiado, porque lo que argumenta Joan Ribó en la moción que llevará al Pleno no es eso. Justifica la implantación de la tasa turística con que de ese modo los visitantes de Valencia colaborarán en los costos que ahora asumen exclusivamente los valencianos en cuanto a mantenimiento urbano. De la emancipación de los jóvenes, que en su día fue la palanca para explicar el por qué Compromís y Podemos abogaban por implantar la tasa, no habla Ribó.

También, afirma en la moción que el incremento del coste que para los turistas supone la tasa turística «no afecta a la demanda». Sin embargo, las estimaciones del sector no son las mismas y considera que Valencia perdería en torno al 20% del de negocios y congresos en caso de implantar la tasa turística, según publicó OK DIARIO el pasado octubre.

Según otras fuentes, la medida de Ribó forma parte de la estrategia de los socios de Puig en la Generalitat para acelerar la implantación de la tasa turística cuyas negociaciones acerca del cuándo y el cómo están llevando a cabo ahora con los socialistas. Pero, sea como sea, lo que sí rebela la moción de Ribó es el propósito de que esa tasa sea municipal y que el alcalde de Valencia ha sido el primero en apuntarse.

El Partido Popular ha anunciado que votará en contra de la propuesta. Lo hará por varios motivos. Se trata de una iniciativa no consensuada con el sector turístico valenciano, que genera muchos miles de empleos, y, sobre todo, llega en un momento en que el sector turístico aún sufre las consecuencias de la crisis que generó el Covid. Los populares a través de su concejala Paula Llobet han pedido a Ribó que se olvide de la tasa y baje los impuestos y también tasas municipales en la ciudad de Valencia para no mantener el «sablazo fiscal» aprobado en 2019.

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