El dolor de cabeza puede ser más o menos intenso y pasar a ser migraña. Según datos de TKE Home Solutions, dos de cada diez personas sufren dolores de cabeza, por lo que es vital saber qué tipos hay, cómo sobrellevarla y qué hacer para rebajar este dolor.

Estos datos también ponen de manifiesto que la mayoría de las veces, las cefaleas no se deben a ninguna enfermedad.

¿Qué tipos de cefaleas existen?

La tensional es la más habitual, y puede salir por contracciones musculares o cervicales, a la tensión emocional, a una sensibilidad extrema al dolor… se trata de un dolor difuso, en la frente, en las sienes o en la nuca.

En cualquier caso, el estrés, la ansiedad y la depresión suelen ser los detonantes de este tipo de cefalea.

Para hacerle frente están los medicamentos y las técnicas de relajación. Además de cuidar la postura corporal, o recurrir a terapias alternativas, como acupuntura, técnicas de respiración…

Por otra parte, están las migrañas, que según TKE Home Solutions, tienen lugar por la activación de un mecanismo encefálico que libera sustancias inflamatorias que causan dolor alrededor de los nervios y los vasos sanguíneos de la cabeza.

Los síntomas más comunes de las migrañas son: dolor en uno o en ambos lados de la cabeza, sensación de latidos o pulsaciones en la zona afectada, náuseas y vómitos, alteraciones visuales, etc.

También está la cefalea por abuso de medicación, que sale nada más despertar, se hace constante, es persistente, merma la concentración y la memoria, causa irritabilidad y náuseas.  Por lo que no podemos abusar de los medicamentos a nuestro antojo.

¿Qué hacer para reducir el dolor de cabeza?

Como dos de cada diez personas sufren dolores de cabeza, hay que controlar este problema. Así algunos remedios son meditar, relajarse, dormir lo suficiente, dejar de lado el tabaco y el alcohol, beber agua, comer de forma saludable, hacer ejercicio semanal, reducir el consumo de cafeína, no pasarse con los medicamentos que tomamos.

A su vez, los expertos, recomiendan llevar una especie de diario del dolor para saber cuándo es más o menos intenso, cuándo sucede y si hay algunas causas que se deriven de ello.

Por ejemplo, qué se estaba haciendo, que se comió y bebió en las 24 horas precedentes al dolor de cabeza, cuántas horas durmió y cuánto duró el dolor. Esto es bueno para saber qué decirle al especialista cuando este problema es algo ya cotidiano, algo que no debería pasar.

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