El PNV ya tiene su recompensa por apoyar, aunque sus votos ya no eran necesarios, los Presupuestos del Gobierno. Más bien el gesto ahora es para evitar que demoren su entrada en vigor. Y es que si algo sabe hacer Pedro Sánchez, es cuidar a los suyos con el dinero de otros. Tal es así que sin mucha demora, este martes, el Consejo de Ministros aprobará una modificación del concierto vasco para permitir a Euskadi la recaudación de varios impuestos que generarán cerca de 200 millones de euros más en la caja vasca.

La actualización del concierto que ya se encuentra en vigor, entre otras cosas, mejorará la capacidad de ingresos del ejecutivo que preside Iñigo Urkullu. En concreto esta reforma permitirá que la hacienda vasca recaude el IVA en el comercio electrónico, el impuesto de transacciones financieras (tasa Tobin) y la conocida tasa sobre servicios digitales.

En total estos nuevos impuestos que el será la única comunidad que podrá recaudar supondrán un ingreso extra de alrededor de 200 millones para los vascos. Serán las haciendas forales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa los entes encargados de el cobro de estos tipos impositivos que revertirán directamente en estos territorios.

El nuevo privilegio a los nacionalistas vascos llega en plena polémica por la actualización del sistema de financiación autonómica que abanderan ocho comunidades. Cinco de esas autonomías están en manos del PSOE, aunque con el popular Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, a la cabeza de la reivindicación. Una concesión, pues, que volverá a levantar ampollas.

Precisamente este viernes las C.C.A.A. se reúnen con el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, que dirige Isabel Rodríguez, para preparar la próxima conferencia de presidentes autonómicos que se celebrará ya en enero en la isla de La Palma. Este tema será uno de los que centrarán gran parte de la discusión, con la mitad de autonomías en contra de los privilegios fiscales hacía el País Vasco, y Navarra.

Compromiso con el PNV

Aunque la gestión de estos impuestos no formaba parte de la negociación de los Presupuestos, Sánchez ha querido dar cumplimiento a ello de forma inmediata para evitar que los nacionalistas vascos puedan presentar algún tipo de enmienda en el trámite de las cuentas en el Senado y retrasar su aprobación, prevista para el 21 de diciembre.

El PNV está molesto por como se han negociado los números, hasta el punto de que una vez más fueron los últimos en confirmar su apoyo, entre otras cosas por el protagonismo que el PSOE ha dado a EH Bildu. De esta forma el presidente ha preferido que el acuerdo que en el último minuto permitió la presencia de Iñigo Urkullu en la conferencia de presidentes autonómicos se ponga ya en marcha para no convertirse en un obstáculo para las cuentas.

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